El Edificio está protegido por el INAH, inició su construcción en 1908.
En la esquina que conforman las calles Donato Guerra y Ángel Flores, a unas pocas cuadras del bullicio original de las paradas de camiones urbanos, se erige el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, testigo mudo de la historia de Culiacán desde inicios del siglo XX.
Diseñado por el arquitecto, Luis F. Molina su construcción comenzó en 1908 en un lote que donaron los hermanos Amado y Miguel Andrade; fue el Obispo, José María Portugal Serratos quien encargó la obra.

Los planos dispusieron que la posición del Santuario fuera diagonal ya que optimiza el espacio en el atrio, mientras que a su costado se erigió una estatua del Sagrado Corazón de Jesús.
Con estilo neoclásico tardío y sus cúpulas forradas de amarillo, se distingue de la mancha citadina, su característica son sus paredes sin engarre en donde pueden apreciarse los orificios de los balazos de las luchas revolucionaras.

Durante su edificación fue ocupado por el destacamento federal a cargo del coronel, Luis G. Morelos, al momento que Culiacán cayó ante las tropas maderistas.
El Santuario es un edificio protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) debido a su valor histórico y arquitectónico.
Es uno de los recintos católicos que más frecuentan las familias de Culiacán.
*Por Damaris López
