Se van 120 años de historia de la región y la piedra sobre la cual nació la población.
El largo sueño de Eldorado de convertirse en municipio se concretó en el siglo XXI, una población que floreció a partir de un ingenio azucarero que la familia Redo estableció hace más de 120 años, y que ahora cierra sus puertas.
La fábrica nació a partir de la adquisición de la maquinaria en Florida, Estados Unidos, cada pieza rodeo Sudamérica y llegó al puerto de Altata, con troncos y carretas la adentraron a 54 kilómetros de la capital, para un 28 de marzo de 1900 colocar la primera piedra.

Las productivas tierras fueron elegidas por Don Joaquín Redo para sembrar caña y producir azúcar, luego de tres años, un 2 de mayo de 1903 lograron la primera zafra con más de 61 mil 280 toneladas de caña y más de 44 mil 700 kilogramos de azúcar.
Eldorado fue visitado por prominentes personajes de inicios del siglo XX entre ellos el gobernador, Francisco Cañedo, Ramón F. Iturbe y José Vasconcelos quienes pasaron unos días de descanso en la hacienda de la familia Redo.
Su nombre, es atribuido a la legendaria leyenda española que relata grandes tesoros escondidos, es una tierra rica en producción agrícola y pesquera puesto que abarca un litoral de 167 kilómetros donde se incluyen las playas como Ponce y Las Arenitas que reciben a decenas de familias en busca del paseo y la tranquilidad.
Así, de la mano del ingenio creció el lugar y lo que en un inicio fue empleo para indios yaquis y mayos, también llegó a ser de habitantes locales y con el paso del tiempo de foráneos que llegaron para mejorar su calidad de vida.

Eldorado cuenta con una dualidad puesto que conserva su origen cañero y a la vez se erige como una población pujante, que hoy cuenta con servicios públicos, instituciones educativas, un hospital y que de acuerdo a lo proyectado y una vez instituido su primer Ayuntamiento será palanca de mayor desarrollo para la región.
Con el cierre del ingenio azucarero quedan para la historia decenas de páginas de familias y personas que laboraron en lo que fue la última planta productora de Sinaloa.
