El Ferrocarril Chihuahua al Pacífico, comúnmente conocido como «El Chepe», es una de las rutas ferroviarias más impresionantes de México.
Recorre una distancia de aproximadamente 655 kilómetros, desde la ciudad de Chihuahua en el estado de Chihuahua, hasta Los Mochis en el estado de Sinaloa. Esta ruta atraviesa paisajes espectaculares de la Sierra Madre Occidental, incluyendo cañones profundos, montañas escarpadas y valles fértiles.

El viaje en el Chepe ofrece a los pasajeros la oportunidad de experimentar la belleza natural de la región, así como también la cultura y la historia de las comunidades indígenas y mestizas que habitan en las áreas a lo largo de la ruta. Durante el recorrido, se pueden admirar vistas panorámicas impresionantes, como el famoso Barrancas del Cobre, que es aún más grande y más profundo que el Cañón del Colorado en Estados Unidos.
El servicio ferroviario del Chepe ofrece diferentes clases de viaje, desde la económica clase turista hasta la lujosa clase ejecutiva, que incluye comodidades como comidas gourmet y asientos reclinables. Además del transporte de pasajeros, el ferrocarril también transporta carga, contribuyendo así al desarrollo económico de las regiones que atraviesa.

En resumen, el Ferrocarril Chihuahua al Pacífico, o «El Chepe», es una experiencia única que combina aventura, historia y belleza natural, ofreciendo a los viajeros una forma única de explorar la espectacular región de la Sierra Madre Occidental en México.
Las estaciones del Chepe son fascinantes, pero sin duda si pudieramos definir la joya de la corona, esta sería Creel.
Creel es una pintoresca ciudad ubicada en el estado de Chihuahua, México, y es un punto destacado en la ruta del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico (El Chepe). Su historia se remonta a la época precolombina, cuando la zona estaba habitada por grupos indígenas, especialmente por la etnia rarámuri, también conocida como tarahumara.
Durante la época colonial, la región fue explorada y colonizada por los españoles, quienes establecieron misiones religiosas y explotaron los recursos naturales de la zona. Sin embargo, fue hasta el siglo XIX cuando Creel comenzó a tomar forma como un asentamiento permanente, principalmente debido a la construcción del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico en la segunda mitad del siglo.
El ferrocarril desempeñó un papel crucial en el desarrollo de Creel y de toda la región circundante, ya que facilitó el transporte de personas, bienes y materiales a través de la Sierra Madre Occidental. Con el tiempo, Creel se convirtió en un importante centro comercial y de servicios para los viajeros y las comunidades locales.
Hoy en día, Creel es conocida como la «Puerta de Entrada» a la impresionante región de las Barrancas del Cobre (también conocidas como Barrancas del Cobre), que incluye el famoso Parque Nacional Barranca del Cobre. Esta área es famosa por sus espectaculares paisajes de cañones, montañas y bosques, así como por la cultura y las tradiciones de los pueblos indígenas que la habitan.
Creel también es un destino turístico popular por sí misma, con una amplia gama de actividades al aire libre disponibles, como senderismo, ciclismo de montaña, paseos a caballo y mucho más. Además, la ciudad cuenta con una vibrante escena cultural y una rica oferta gastronómica, lo que la convierte en un lugar fascinante para explorar y disfrutar.