Cada 2 de febrero es “día de los tamales”.
La gastronomía de México es reconocida a nivel mundial e incluso ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad desde 2010 y sin duda los tamales forman parte de la variedad, costumbres y arte culinario que deleita paladares.
Cada 2 de febrero los padrinos del niño Jesús (quienes sacaron la figura en la rosca de reyes) deberán adquirir o elaborar los tamales ya que esa fecha coincide con la presentación del Niño Jesús en el Templo según la tradición cristiana, y también coincide con la Fiesta de la Purificación de la Virgen María, pero la fecha es una mezcla de tradiciones indígenas y españolas que perdura hasta nuestros días.
México es conocido por su extraordinaria diversidad de tamales, un platillo ancestral que ha sido adaptado y reinventado en cada región del país, este alimento, hecho principalmente de masa de maíz envuelta en hojas, refleja la riqueza cultural, histórica y geográfica de nuestro pueblo: dulces o salados; envueltos en hoja de maíz, plátano o maguey; de puerco, elote, chile, mole, rojos, verdes o de dulce; barbones, de ceniza o bola … cada lugar tiene su tamal.
En Sinaloa los tamales clásicos son: barbones, puerco, piña, elote y frijol … hay para todos los gustos y paladares.
