Se caracteriza por sus playas, paisajes, historia y su producción pesquera.
A punto de cumplir 110 años como municipio, Escuinapa se levanta entre los límites de Sinaloa y Nayarit; de vocación pesquera, agrícola y de servicios comienza a recibir visitantes ávidos de tradiciones, historia y gastronomía hecha a base de productos del mar.
Escuinapa en náhuatl proviene de itz-cui-na-pan; compuesto de itzcuintli, “perro”; a de atl, “agua”; y pan, “en”; el topónimo significa por lo tanto “en el agua del perro” o “donde hay perros del agua” o “río de los perros”.
Tiene una superficie aproximada de 1 mil 558, lo que lo convierte en uno de los municipios más pequeños de Sinaloa por superficie, pero rico en recursos naturales con playas vírgenes ricas en recursos naturales puesto que es reconocido por su producción de camarón, mangos y chiles.
A 40 kilómetros se encuentra Teacapán, un pueblo pesquero famoso por sus productos del mar y lo pintoresco de sus playas, así como bellos atardeceres.
En cuanto a las actividades turísticas se centran en el disfrute de su riqueza natural, cultural y gastronómica, con opciones para quienes buscan y playas vírgenes, ecoturismo y experiencias tradicionales.