El sitio enclavado entre árboles y arroyos es tierra del jaguar
La población de Cabazán es pintoresca, histórica y muy natural; es sitio de conservación de la ruta del jaguar. Con calles donde sobresalen sus casas de adobe, es un poblado de tradición y belleza natural enclavado en el municipio de San Ignacio.
De acuerdo con el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa; al finalizar el mes de enero de 1531, Nuño de Guzmán arribó a este asentamiento aborigen y lo bautizó como San Javier de Cabazán, anteponiendo el santoral litúrgico católico, asentando ahí junto a los indígenas una población española.
Actualmente, de acuerdo con el INEGI y hasta el Censo del 2020 contaba con 269 habitantes.
Uno de los puntos de interés es el Museo del Jaguar, punto que es visitado por investigadores y estudiantes para conocer los esfuerzos y estudios en torno a la especie que ha sido vista por los habitantes del sitio, gracias a este esfuerzo y las cámaras especiales se han logrado avistamientos del felino por la zona serrana que rodea el lugar.
Así mismo, vale la pena visitar la iglesia consagrada a la Virgen de la Santísima Natividad construida por los Jesuitas aunque no se sabe la fecha exacta ya que algunos la sitúan a finales del siglo XVIII y otros a inicios del siglo XIX; sin embargo, el 23 de noviembre de 1827, fecha en que el gobernador de la Mitra de Occidente proporcionó noticias estadísticas Cabazán aparece como un curato.
No aparece en los mapas turísticos ni en los discursos oficiales, pero que guarda en silencio la esencia más profunda de la sierra sinaloense.